Normas generales al conducir carretillas elevadoras de ocasión

En los últimos años hemos visto como en los almacenes conviven las carretillas elevadoras nuevas como las de ocasión. En nuestro país existe un buen mercado de segunda mano, que hace que la opción de adquirir una carretilla elevadora de ocasión sea una decisión inteligente. Algunas personas tal vez desconfían de una vehículo usado porque desconocen el estado en el que lo dejó el anterior propietario, pero si todos los componentes están en buen estado, las carretillas elevadoras de ocasión pueden ofrecer el mismo rendimiento que las nuevas.

Si trabajamos con carretillas elevadoras de ocasión, lo primero que tenemos que hacer es someterla a una revisión exhaustiva para ver que todos los componentes fundamentales en materia de seguridad están en perfecto estado. Lo habitual es que antes de que empecemos a trabajar con la carretilla elevadora, revisemos las bandas de rodaje y la presión de las ruedas, la fijación y el estado de los brazos de la horquilla.

Además es conveniente que comprobemos que no hay fugar en el circuito hidráulico, los niveles de aceite, los filtros, los mandos en servicio, los frenos de pie y mano, el embrague y en general todos los protectores y dispositivos de seguridad. En realidad, estas recomendaciones podrían valer también para cualquier carretilla que tengamos en el almacén, incluso las nuevas.

 

La seguridad es la máxima prioridad

Y es que aunque una carretilla elevadora sea vieja, si se le ha dado el mantenimiento adecuado, puede ofrecernos un gran rendimiento. Lo importante es que todos los puntos anteriores estén bien, y que en caso de que hayamos detectado alguna deficiencia, lo pongamos en conocimiento del servicio de mantenimiento.

El equipo de protección personal (uniforme, calzado, casco, cinturón, guantes) es el mismo que en el caso de que manejemos una carretilla nueva. Al vehículo deberemos darle el mantenimiento preventivo indispensable para que funcione bien y podamos alargar su vida útil.

La empresa deberá proporcionar a los operarios la formación y en entrenamiento necesario, llevado a cabo por profesionales cualificados y autorizados. Se tiene que tomar el hábito de revisar, cada cierto tiempo, elementos vitales en el funcionamiento de la carretilla, como son los frenos, la dirección, los avisadores, los mecanismos de inclinación y de elevación. También es oportuno revisar los sistemas hidráulicos.

Conviene seguir siempre los consejos del fabricante de la carretilla elevadora. Por eso, aunque la carretilla sea comprada en el mercado de ocasión, siempre hay que pedir que nos den el manual de instrucciones.

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