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El alquiler de carretillas es una magnífica opción para muchas empresas que necesitan realizar una tarea de carga y descarga de mercancías en almacenes. Ya sabemos que en ocasiones las empresas realizan trabajos que son ocasionales o temporales dentro de todo un año y no tiene sentido comprar cuando el alquiler es la opción más inteligente. Además, si optamos por el alquiler de carretillas elevadoras podremos elegir el vehículo que mejor se adapta a las características del local para una óptima circulación con la carretilla elevadora.

Cuando los fabricantes de carretillas elevadoras o los propietarios de flotas de carretillas de segunda mano o de compra ponen los vehículos a nuestra disposición, lo hacen pensando en que las características del local donde vamos a trabajar se adaptan a las prestaciones y al diseño de nuestra carretilla. La buena adaptación al entorno es importante no sólo desde el punto de la productividad, sino también desde el punto de vista de la seguridad y de la prevención de riesgos laborales.

Un local amplio, cómodo y seguro para nuestras carretillas de alquiler

Es muy importante si trabajamos al aire libre o en un almacén cerrado con nuestras carretillas de alquiler. En función de este factor podremos usar un tipo de vehículo u otro (eléctrica, con gasolina, etc…). También en función de eso elegiremos una carretilla provista de un sistema de iluminación propio, o bien una que no tenga luces si sólo tenemos pensado trabajar a la luz del día. El local donde trabajemos tendrá que disponer de un lugar para aparcar las carretillas elevadoras y para realizar las labores de mantenimiento, si fuera necesario.

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Las características del suelo son también determinantes. Tenemos que trabajar en superfícies que nos proporcionen las mejores condiciones de seguridad. Por tanto, el suelo debe ser liso, debe estar tratado para evitar resbalones, no debe haber zonas irregulares que puedan propiciar accidentes.

En el almacén tenemos que crear la distancia necesaria para que las carretillas puedan circular sin chocar. Para ello, los pasillos deben prever una distancia de un metro a cada lado entre carretilla y carretilla. Las puertas y las estanterías tienen que tener unas dimensiones de acuerdo a las características de nuestro vehículo, de manera que podamos garantizar la máxima productividad pero a la vez la máxima seguridad para nuestros empleados evitando accidentes y lesiones a nuestro personal.