Buenas prácticas básicas en la utilización de carretillas elevadoras

El alquiler de carretillas es una de las mejores decisiones que puedes tomar a la hora de afrontar un trabajo en el que necesites manipular o transportar mercancía. Como profesional, una flota de alquiler de carretillas es la mejor solución para afrontar cargas de trabajo inesperadas o que no podrías asumir de entrada, al no disponer de vehículos apropiados para ello.

En ocasiones como profesionales recibimos encargos que son interesantes desde el punto de vista laboral y económico, pero no tenemos el equipamiento ni las herramientas necesarias para llevarlo a cabo. El alquiler de carretillas es la mejor solución a este tipo de problemas. Otra situación que puede darse es que no tengas suficiente con tu flota de propiedad, y a causa de una avería o por el hecho de que tu flota es corta, necesites contar de manera urgente con una carretilla de alquiler para poder sacar el trabajo adelante.

Independientemente de que hayas optado por el alquiler de carretillas o de que cuentes con una flota de carretillas en régimen de propiedad, es conveniente que sigas un conjunto de buenas prácticas que se consideran básicas para alargar la vida de tu vehículo del transporte de mercancías. Es importante que sigas este conjunto de recomendaciones para que puedas realizar el trabajo con las máximas garantías de seguridad, rentabilidad y productividad en el almacén.

Mejora la productividad y reduce la siniestralidad laboral

Las carretillas de alquiler son un equipo de trabajo que, precisamente porque no son de tu propiedad, tienes que cuidar y usar aún si cabe con mucha más delicadeza y esmero. Una carretilla elevadora mal usada puede ser el origen y la fuente de muchos accidentes y riesgos potenciales en el almacén. Por este motivo hay que revisar cada día el estado de las partes fundamentales de la carretilla de alquiler.

Con las carretillas de alquiler pasa lo mismo que con cualquier tipo de vehículo: vale la pena dedicar tiempo y dinero a la prevención de averías. De esa manera alargaremos la vida de la carretilla y evitaremos largos tiempos de baja en los que nos quedaríamos sin vehículo para poder trabajar. Más vale prevenir y revisar a fondo la carretilla que esperar a que se estropee y tener que hacer frente a reparaciones que son costosas y largas.

También estaremos pendientes de que la carretilla de alquiler tenga en perfecto estado todos los elementos de seguridad. Esto incluye no sólo las señales acústicas sino también todas las señales luminosas que tenga el vehículo. Estas señales acústivas y luminosas son fundamentales para hacernos ver y notar, ya que en ocasiones en los almacenes no se dan las condiciones de iluminación ideales y hay que dar señales de aviso a los otros operarios para que no haya choques ni golpes ni caídas, que pueden ocasionar pérdidas económicas y daños físicos en nuestro personal.

Revisar la carretilla elevadora para detectar problemas y evitar accidentes

Además de revisar el estado de la carretilla de alquiler, hay que prestar atención al estado de salud del conductor u operario. Es preciso que el carretillero que se va a poner al mando de la carretilla esté en óptimas condiciones para afrontar la jornada laboral, es decir, que haya descansado, que no haya tomado alcohol ni drogas, etc. Además de eso, es preciso que un representante de la empresa se encargue de revisar si el carretillero tiene la formación imprescindible para trabajar, y hacer que cumpla todas las normas y pautas de buen comportamiento y buena conducción en el trabajo.

Esto incluye conducir con inteligencia y prudencia, con suavidad para no poder en riesgo ni la estabilidad del vehículo ni la de la carga. El carretillero tendrá que asegurarse de que la carga está bien situada para que no peligre durante los trayectos y pueda ocasionar daño tanto al operario como a los demás compañeros. La conducción deberá ser responsable y se deberán evitar los frenazos bruscos.

Una de las recomendaciones que también hay que realizar es que hay que respetar los tiempos de descanso para poder realizar las cargas eléctricas necesarias a las carretillas de alquiler. Es bueno hacer coincidir estos períodos de carga con los momentos en que la máquina está parada por descanso, coincidiendo con el final de la jornada laboral. Un buen sistema de recargas eléctricas hace que se alargue la vida de la batería.

Igual de importante que la seguridad y el buen estado de la carretilla de alquiler, hay que prestar mucha atención al estado del almacén. Esto incluye revisar el estado del suelo, que con el uso sufre desgastes. Además de esto hay que vigilar que en ningún caso transportamos una carga superior a la que el vehículo soporta. Si sigues este conjunto de buenas prácticas, conseguirás mejorar la productividad y reducir la siniestralidad y la inseguridad en el trabajo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información ACEPTAR

Aviso de cookies